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PRIMAVERA TROMPETERA

 

Hablando de naturaleza.

La primavera ya está aquí con sus alergias, colores, flores, insectos, y demás parafernalia. Estación del año esperada por muchos porque nos saca de nuestras casas después del letargo invernal, somos gente de hacer vida en la calle, que le vamos a hacer.

¿En la explosión de colores que estamos disfrutando, tiene cabida una fotografía de naturaleza sin colores? Está claro que no hablo de una fotografía bucólica, que no invita a la alegría propia de la estación, pero, es una variante fotográfica que lanza otro mensaje. 

Nos puede llevar a la reflexión sobre un tema, una denuncia en favor de la maltrecha naturaleza, un pensamiento sobre nuestro comportamiento en los entornos que nos rodean y con quienes nos rodean, puede tener innumerables lecturas además del propio anuncio de la primavera.

Por otra parte, asimilamos por defecto que una fotografía de naturaleza debe ser nítida, con colores vivos, o descriptiva sobre algún elemento propio de la época. Obviando por completo la ensoñación, la abstracción, la descontextualización del motivo, o algo tan simple como la creatividad, el lenguaje fotográfico o la propia composición.

Esto de la fotografía es un largo viaje del cual no sabemos donde queda la próxima estación, no hay un destino final. Es un continuo caminar donde se queman etapas según nuestra formación, motivación y tiempo que invirtamos en el hecho fotográfico. 

Por mi bagaje he dejado atrás la manía persecutoria de la definición, la nitidez y el tecnicismo. Busco otras cosas en una fotografía. Necesito que una foto me llame la atención, me emocione, o que me haga llegar un mensaje. Si no me dice nada de esto, al menos quiero que me invite a imaginar.


La foto.

Hay fotografías que aparecen solas, otras las tenemos que buscar y muchas se tienen que fabricar. La imagen que acompaña a esta publicación es de este último tipo de fotografías. 

Día de campo con el peque de la casa, la cámara conmigo, como no. A ratos jugando, a veces charlando y otras tirando piedras al agua, que es el deporte olímpico infantil. Aprovechando un momento de piedras al agua, estuve fabricando una fotografía con una pequeña flor que estaba comenzando a salir. 

Por mi situación la luz aportaba un interesante contraluz, no me apetecía utilizar esta a mi favor para obtener una fotografía descriptiva, así que aposte por quedarme en mi sitio, utilizar un plano contrapicado y comprobar si era capaz de usar el entorno de la manera más creativa posible.

Para la foto utilicé una focal fija de 85mm. macro. Mal llamada así por su cercanía de enfoque, no porque sea una herramienta específica para un fotógrafo de naturaleza, ya que carece de ciertas bondades que uno se podía encontrar en objetivos macro específicos, como eran el Tamron 90mm o un Sigma 105mm. Dejémoslo en que es una lente para fotografía de aproximación, pero eso es otra historia.

Con prioridad a la apertura y compensación de exposición, enfoqué de manera automática sobre la flor para posteriormente de manera manual desenfocar la escena a mi gusto. La flor destacaba entre las hierbas de alrededor, estas, aportaban contexto y textura. Trazos que aparecen en segundo plano e invitan a imaginar o intuir el entorno cercano a esta flor.

Sobre la composición aposté por centrar en la escena al elemento principal, comenzado a recorrer el encuadre desde el tercio inferior por el tallo hasta llegar a la parte superior con orientación de la flor hacia la derecha de la escena. Una cuestión compositiva efectiva y clásica que utilizo con mucha frecuencia cuando tengo solo un motivo de interés en la escena. Aunque la flor esté centrada, tiene una ligera caída hacia la parte izquierda de la foto para provocar su lectura de abajo hacia arriba y de izquierda a derecha.

Del resultado me quedo con el aire onírico de la flor en un acentuado tono negro, la abstracción del fondo en escala de grises que aporta contenido en la escena y destaca a la flor protagonista. Creando el conjunto de la imagen, una foto que proporciona un aire melancólico sobre la naturaleza. 

Cuando encuentre otra oportunidad, seguiré indagando en este mundo natural-irreal. De momento, hasta aquí llego.


Antonio José Muro | Primavera trompetera | Hablando de naturaleza


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Si estás interesado en alguna de mis fotografías, contacta conmigo.

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Comentarios

  1. Such a great sentiment and mood in this

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  2. I'm glad to read your comment. Thanks for stopping by and leaving your opinion.

    Best regards.

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