P ara el retrato soy de extremos. O lo hago clásico o me voy al otro extremo, cosas no habituales y que llamen la atención. Solo me faltaba asistir a una charla de Pedro Alcazar (el niño de las luces) , para iluminar personas en larga exposición con linternas, mecheros, punteros láser o cualquier tipo de luz que lleve en los bolsillos. Si me dispongo a realizar un retrato normal, tiro hacia la rama del retrato dramático. Fondo oscuro, ropa oscura, una sola luz y como mucho un reflector que rellene sombras según la persona que esté delante de la cámara. Si me voy a la parte creativa voy armado con varias linternas (suelo llevar un par de linternas con zoom y una luz de mecánico), papel de celofán, mecheros gastados y si es posible alguna tira de luces de colores del árbol de navidad. Hasta no hace mucho tiempo el tema de las luces en fotografía era bastante escueto, se limitaban las opciones al flash de mano o de estudio. Con la aparición de los led, la iluminación en fotografía a cambi...